Yara regresa inesperadamente y enfrenta a una mujer llamada Amaya, quien ha declarado públicamente que Elena es su hija y esposa de un hombre llamado Carlos. Yara cuestiona la sinceridad de la situación, recordando cartas que hablaban de hambre y enfermedad que no coinciden con la realidad visible. Amaya la acusa de mentir y la trata con dureza, negándole explicaciones y ordenándole irse. Mientras Yara insiste en su visita, revela una conexión con el lugar donde fue recogida, buscando agradecer a una señora, pero su presencia genera tensión, sobre todo cuando aparece el General García, intensificando el conflicto sin resolver entre ellas.