En este episodio, César confronta a Katia tras un incidente donde ella tiró agua, pero él insiste en que Sara no debe ser castigada por ello. La tensión crece cuando Sara, cansada, pide que la lleven a casa. Tras perder su llave, César sugiere que use la de Sara para entrar. Al llegar, César le muestra su nueva casa y le asegura que siempre tendrá un lugar ahí. El episodio termina con una advertencia de que aún queda una última oportunidad, generando incertidumbre sobre el futuro de las relaciones entre ellos.