Natalia, recientemente separada, enfrenta la posibilidad de casarse con Camilo Braga, un hombre en silla de ruedas, para cumplir un acuerdo que su familia exige. Durante la negociación, un tercero ofrece un millón de dólares para impedir la boda, alegando que Braga está discapacitado. Tras la confusión y amenazas de cancelar el acuerdo, Natalia confirma que aceptará la propuesta sin importar la discapacidad de Camilo. El episodio termina con el inesperado acuerdo de matrimonio sellado por Natalia, mientras una figura externa presiona para impedirlo, dejando en suspenso las consecuencias inmediatas de esta unión.