Natalia regresa a su pueblo natal para reencontrarse con Gabriel, su novio de la infancia, con quien planeaba casarse tras graduarse. Ella le lleva huevos y algo de dinero que ganó trabajando en el campo, pero Gabriel rechaza el regalo y parece distanciarse. Mientras, el hijo del alcalde, un hombre con malas intenciones, presiona a Natalia para casarse con él por interés económico. Gabriel anuncia sorpresivamente su compromiso con otra mujer y termina su relación con Natalia, quien enfrenta el rechazo y la humillación en público. El episodio concluye con Natalia decidida a no rendirse ante este giro inesperado.