Alicia afronta el día en que expira el contrato de compromiso de tres años: hoy descubre que su papel fue solo una cortina para la relación incestuosa entre Juan y Lucía. Recuerda que salvó a Lucía y firmó un contrato que le prometía $1.000.000 al cumplirse el plazo, esperando ganarse a Juan. En el aniversario confronta a Juan y exige: "terminemos el compromiso." Juan se resiste, pregunta por qué ahora y menciona a Lucía. El vínculo se quiebra y, con el contrato vencido y Lucía de regreso, la ruptura queda pendiente.
El contrato de tres años entre Alicia y Juan ha expirado; ella pide rescindir y él acepta, pero exige que asista al cumpleaños del abuelo sin que nadie note nada extraño. Hay roces: un marco de fotos roto, Juan empapado bajo la lluvia y Alicia enfadada. Alicia recuerda que hace tres años un hombre la salvó y que pasó tres años haciéndose pasar por su prometida para saldar una deuda. Esta noche ella se irá; en un mes el abogado iniciará la rescisión, dejando en duda si podrán ocultar la verdad en la celebración.
En este episodio, la prometida del primo (Srta. Toro) llega empapada y se cruza con José Abel, un hombre reputado como frío y despiadado. Él la obliga bruscamente a quitarse la ropa y, pese a la intimidación inicial, explica que sus prendas están empapadas y le ofrece su abrigo para evitar que se resfríe. Ella acepta entre cautela y agradecimiento. La escena invierte los rumores sobre Abel al mostrar un gesto protector. El episodio termina con Abel preguntando: "¿Juan te trata bien?", dejando en suspense la respuesta y la próxima decisión de la prometida.
Después de que una mujer agradece que la llevaron a su casa y pide su abrigo limpio, el Sr. Abel recibe un informe: durante tres años el Sr. Juan y la Srta. Toro han estado enfrentados y Juan mantuvo mucha conexión con Lucía. En la reunión familiar llega la prometida de Juan, comprometida desde hace tres años, y los parientes murmuran que ella se interpuso entre Juan y Lucía. El informe revela la raíz del conflicto; la reunión queda tensa y Abel aún no decide si confrontar la verdad.
En el banquete de la familia Abel, Lucía llega tarde y Alicia aparece sola, provocando murmullos. Dora y otros recriminan a Alicia: la acusan de haber "robado" a Juan y el cariño del abuelo, recuerdan que Lucía fue exiliada y la obligan a sentarse con los sirvientes. La tensión sube: se amenaza con huelga de hambre y se advierte que el abuelo podría castigarla. Alicia anuncia que se irá si no tiene lugar, y entonces alguien rompe la escena con un ofrecimiento: "Ven. Siéntate conmigo." Alicia debe decidir si acepta ese apoyo frente al rechazo familiar, con consecuencias inmediatas.
Al regresar tras años ausente, una joven de la familia Toro enfrenta humillaciones y rumores sobre una relación con un hombre mayor; su madre la presiona para casarse y conseguir dote. En contraste, el nieto favorito del patriarca Abel trata con especial atención a Alicia, lo que la confunde. El patriarca pide que lleven dos botellas de licor casero para su cumpleaños y ordena preparar sopa de jengibre para alguien resfriado. El episodio termina con ella cumpliendo esos encargos y obligada a decidir cómo responder a la atención de la familia Abel.
En el cumpleaños del abuelo la familia debe quedarse en la residencia; José regresa temprano y todos se reúnen. Un hombre agradece que hayan cuidado a su prometida y a Alicia se le indica que pase la noche con otro miembro de la casa. Una mujer duda que José pueda interesarse por Alicia, sembrando suspicacias. Más tarde, un hombre poda orquídeas y es acusado de imitar a Lucía y de no poder costear ese hobby; él responde que las compró con su dinero. Alguien observa que su postura se parece a la de aquel hombre, dejando la conexión sin resolver.
De noche, en torno a unos libros, una mujer que se identifica como parte de la familia Abel sorprende a José leyendo y lo acusa de investigar el accidente de avión del padre, porque su pesquisa apuntó a su esposo. Ella revela que su esposo ya está muerto, que canceló el compromiso y lo amenaza: si no se va, perderá su mano. José intenta irse; ella le ofrece un libro cuyo argumento —un hombre que toma a la prometida del hermano— resuena con la situación. El episodio culmina cuando aparece el señor Abel y se inicia un forcejeo sin resolución.
En este episodio, Lucía es sorprendida por el señor Abel cuando él abre la puerta de su cuarto con una llave y dice que 'toda la familia Abel es mía'. Lucía y un hombre intentan ocultar su encuentro porque el abuelo y otros están en la casa. Ella teme que, si Juan se entera, su millón de dólares estará en peligro. Alicia irrumpe, alarmada por la posible mala reputación; la mujer admite 'soy tu amante, cuñada' y la situación se complica. El episodio cierra con la mención de José, dejando la inminente exposición sin resolver.
En la casa del abuelo, durante una reunión familiar, Alicia lleva un frasco de vino de ciruela hecho por su abuela. Dora, una niña presente, toma un sorbo y se queja de un fuerte dolor de estómago. Un miembro de la familia, recordando tensiones previas hacia Alicia, la acusa de haber envenenado la bebida. Los presentes ordenan arrestarla; los guardias la llevan a la comisaría mientras Alicia niega rotundamente la acusación. La situación escala de regalo inocente a delito grave, y queda por resolver en la comisaría si había veneno y cuál será el destino de Alicia.