El protagonista enfrenta un zombi con un cuchillo que resulta ineficaz, obligándolo a buscar un arma más resistente. Tras limpiar el quinto piso de zombis y saquear suministros, encuentra un bate de béisbol que le sirve mejor. Camila y Diego observan desde la seguridad y discuten si ella debe salir a pedir comida. Finalmente, Camila cede y regresa a la casa con comida recién cocinada, mientras el protagonista alimenta a Valentina, cuya hambre crece sin control. El episodio termina con la advertencia del protagonista a Valentina sobre las consecuencias de un posible ataque y su determinación de salir a buscar más recursos.