En este episodio, Polo está en un estado confuso, consciente pero no realmente despierto, lo que preocupa a quienes lo rodean. Una mujer que lo cuida acepta que ella duerma con la luz encendida por miedo. Mientras tanto, la madre de Polo visita a Carla, quien está casada con él, y le exige que le dé un hijo para asegurar la continuidad familiar. Además, Polo advierte que si su dinero cae en las manos de Hugo, nunca encontrará paz, insinuando un conflicto pendiente. El episodio concluye con la presión creciente sobre Carla y la inquietud sobre el destino de Polo y su familia.