Con Polo Lago en coma y sin posibilidad de tener hijos, su familia insiste en que Carla tenga un bebé mediante fecundación in vitro para asegurar un heredero. Aunque Carla está estudiando y duda, acepta para salvar a su padre enfermo y garantizar una vida cómoda para ella y el niño. Sin embargo, Alisa, otra mujer cercana, le ruega que no tenga un hijo con Polo, convencida de que al morir él, la heredera podría ser la señora de la casa, afectando así sus propios planes de futuro con Polo. La tensión aumenta con la inesperada aparición de Hugo Lago.