Dos meses después, Polo despierta inesperadamente tras un largo estado inconsciente, causando sorpresa y alegría a quienes lo atienden. A pesar de la confusión inicial, le informan que durante su ausencia le asignaron una esposa, una mujer nueva que intenta acercarse a él. Polo, aún aturdido, rechaza su presencia y exige que se vaya, evidenciando su resistencia y desconcierto ante la situación impuesta. Este rechazo marca un conflicto inmediato que Polo deberá enfrentar mientras se recupera y decide cómo manejar su nueva realidad.