Después del divorcio, Polo le informa a una mujer que debe dormir en el cuarto de huéspedes, lo que marca un distanciamiento claro. Más tarde, Carla Yañez aparece hablando con la mujer embarazada, ofreciendo opciones para abortar bajo órdenes de una persona llamada 'doña', aunque insiste en que no implica a la madre de la mujer. La tensión aumenta cuando Polo reprende a la mujer por llamarlo por su nombre y ella responde que no está embarazada, sorprendiendo a todos y desarmando las intenciones de Carla. El episodio termina con la incertidumbre sobre las verdaderas intenciones de los presentes.