Luisa y sus cuatro hijos causan problemas al maestro que cuida los animales y plantas del lugar, por lo que él insiste en que Luisa lleve a los niños a una guardería en el pueblo para evitar más daños y asegurar su educación. Luisa acepta y decide irse, mientras su hija Diana expresa su deseo de conocer a su padre, alguien desconocido para ellos. Motivada por la situación, Luisa se compromete a buscarlo, marcando un giro clave que abre la búsqueda paterna y plantea un cambio en su vida familiar inmediata.