Diana confronta a la madre de un joven a quien acusa de ser el padre de su hija, señalando que el hombre no tiene una marca que confirmaría la paternidad. La mujer rechaza la acusación con dureza y se niega a hacer una prueba de ADN, alegando que está ocupada y se irá. Una conversación con la abuela revela que podría haber otro hijo, sugiriendo una posible conexión no aclarada aún. Mientras, otra persona asegura que el hermano mayor no tiene novia y duda de que pueda ser padre. El episodio termina con la tensión entre ambas partes sin resolver, preparando el terreno para nuevas confrontaciones.