Una mujer entra a la fuerza en la casa donde vive un hombre llamado Pedro y sus hijos. Los niños sospechan que ella envenenó a Pedro con un postre que contiene una rara flor de siete hojas, exclusiva de las montañas altas, la cual huele la mujer. Los niños intentan proteger a Pedro, advirtiéndole que no confíe en ella, ya que no es su hija aunque se dirige a él como papá. La tensión aumenta cuando los guardias son llamados para retirar a la mujer, quien clama que no es una estafadora y pide ayuda a Pedro, dejando la situación sin resolver.