En este episodio, la familia está preocupada por Noa, quien no ha regresado a casa y se acerca el periodo de exámenes. El padre insiste en no ceder a sus demandas, creyendo que solo quiere asustarlos y presumiblemente volverá atraída por las promesas de riqueza. Sin embargo, la hija está inquieta y sugiere que Noa pudo haberse ido por razones más profundas. Al investigar, descubren que Noa está durmiendo en el suelo de su habitación, un pequeño depósito oscuro, lo que revela que su situación es más crítica de lo que aparentaba. La familia queda enfrentada a la verdadera gravedad del problema de Noa.