En este episodio, Nuria Huerta desafía a Javi a un juego de billar que definirá quién gana un proyecto importante y obtiene noticias sobre el padre de ella. A pesar del esfuerzo de Javi por que se rinda, Nuria se muestra decidida, incluso con la mano lastimada y un tobillo adolorido. La situación se intensifica cuando Javi propone terminar la competencia, pero Nuria insiste en continuar. La tensión aumenta mientras ella lucha con determinación, enfrentando el dolor físico y el desafío, dejando la competencia abierta y el desenlace incierto.