Dani recibe dos mil dólares para comprar un carro eléctrico y comenzar a trabajar en transporte, generando ingresos para la familia. Mientras tanto, su hermana Susi celebra haber ingresado con el primer lugar a la Universidad de Ríosur, pero su madre cuestiona el valor de su educación y el gasto, sugiriendo que debería casarse en lugar de estudiar. Susi, determinada, insiste en que la matrícula solo cuesta doscientos dólares y está dispuesta a continuar a pesar del rechazo y la falta de dinero. El episodio termina con la decisión de Susi de seguir adelante con sus estudios, enfrentando la oposición familiar.