En este episodio, un hombre informa a Antonio que la Sra. Noa vive en condiciones precarias y sufre hambre a pesar de su aparente riqueza familiar. Antonio se sorprende al descubrir que Noa guarda un pastel con maní, al cual es alérgica, durante un año sin tirarlo, reflejo de su situación desesperada. La familia rechaza y menosprecia a Noa, y Antonio da la orden de limpiar una habitación para trasladar sus pertenencias, mientras inicia una búsqueda urgente para encontrarla. El episodio concluye con la tensión en aumento, dejando en suspenso el paradero y destino de Noa.