Sofía enfrenta la traición de su esposo Julián y confía en su mejor amiga Leyre para buscar apoyo. Sin embargo, Leyre la recrimina por pensar en el divorcio y cuestiona si Sofía podría mantenerse sola, recordándole su vida acomodada y dependencia económica. La conversación se vuelve tensa cuando Sofía descubre que Leyre siempre la ha menospreciado y que su consejo podría estar influenciado por su trabajo para Julián. A pesar de la presión, Sofía decide firmemente divorciarse, dejando abierta la confrontación entre ellas y el camino incierto que le espera.