Marco enfrenta una confrontación con sus superiores tras ausentarse sin permiso y desafiar a la Srta. López, su jefa. Le reclaman no solo su salario descontado, sino también los gastos acumulados de servicios mientras trabajaba desde casa, sumando una deuda de 400 con la empresa. Bajo presión, Marco decide irse, pero le advierten que no puede llevarse nada ni usar el uniforme, propiedad del grupo. La situación se tensará cuando regrese la Srta. López, dejando abierta la resolución del conflicto laboral y las consecuencias para Marco.