En este episodio, una mujer llamada Sra. Mendoza enfrenta la humillación al encontrarse con otra mujer que comparte su apellido pero lleva una vida opuesta. Mientras una es adinerada y despreocupada, la otra trabaja vendiendo zapatos para ganarse la vida. La mujer rica la provoca insistiendo en que compre zapatos, insinuando que sólo así demostrará su valor y conexión con su esposo e hijos. Obligada a comprar, la vendedora acepta la provocación, pero la tensión aumenta cuando la mujer adinerada le exige que le sirva poniéndole los zapatos, dejando abierta la incómoda confrontación entre ambas.