Después del divorcio, Felix exige que Yolanda y sus cosas se muden de la casa que él reclama como propia, pero ella sostiene que la propiedad le fue heredada de su madre y la considera como compensación tras el fin del matrimonio. La disputa se intensifica cuando Felix amenaza con llevar el caso a tribunales. En un enfrentamiento tenso, Felix retiene las cenizas de la madre de Yolanda para presionarla, advirtiendo que las destruirá si ella no entrega la casa. El episodio termina con Yolanda enfrentando la difícil decisión entre mantener la casa o recuperar las cenizas de su madre.