Una mujer enfrenta la amenaza de que le quiten un jade familiar valioso, que según le dicen, pertenece exclusivamente al cabeza de familia. Le recuerdan que, al no tener padres, es vulnerable y fácil de controlar. Ella intenta resistirse, afirmando que solo quiere a su madre y rechaza el objeto, que supuestamente fue dejado por su padre biológico. Sin embargo, se revela que el jade será reclamado inevitablemente por esa figura paterna ausente, lo que pone a la mujer en una posición delicada y sin opciones claras respecto a su familia y el legado que rechaza.