Joe Lane, un ejecutivo del Grupo Teva, llega decidido a encontrar a su hermana y reclama un asunto relacionado con la familia Sprott. Su presencia genera desconfianza y confrontación con una mujer que lo acusa de engaño y no quiere perder tiempo con él. Joe explica que el Grupo Teva es la única empresa capaz de competir con la familia rival y admite desconocer el paradero exacto de su hermana, aunque muestra interés genuino. Al final, una observación sobre la herida en la cara de Joe revela una posible lucha pasada, dejando en suspense las próximas decisiones y encuentros entre las familias.