Camila enfrenta un conflicto inesperado cuando el sistema le revela que Mateo ya no quiere cancelar su compromiso, alterando el destino previsto. A pesar de obtener puntos de destino que puede usar en un sorteo, descubre que la afinidad hacia ella sigue siendo negativa, limitándola a atraer solo a villanos similares. Decidida a evitar confrontaciones y el tormento emocional que la rodea, Camila decide cancelar el compromiso, no enfrentarse a Camila y no involucrarse con los hombres de la protagonista para evitar un destino trágico. Su resolución de ser buena persona anticipa un cambio en su camino aún incierto.