Camila llega a su casa y nota el cambio extraño en Diego, quien antes siempre se quedaba un rato con ella. Ella atribuye todo a la influencia de Valeria, a quien culpa de alterar las relaciones, incluido Mateo. Camila decide que debe eliminar a Valeria para alcanzar sus metas. Diego, por otro lado, comienza a escuchar la voz interior de Camila y se confunde con sus sentimientos hacia Valeria, a quien siempre ha odiado. Mientras tanto, Camila enfrenta la humillación que Valeria le ha causado, y alguien a su lado promete ayudarla sin recibir perdón. Finalmente, se revela que Julio ha heredado el legado familiar, dejando abierta la confrontación con Valeria.