Después de 21 años, Alicia se prepara para asistir a la concentración del Grupo Ramos, apoyada por su abuela que insiste en que se cuide. En el evento, un hombre observa que Alicia es la heredera del consorcio de Kyoto, patrocinador de la formación, pero se sorprende por su apariencia diferente a la del 'Señorito Ramos'. Mientras tanto, Carlos es instruido para cuidar de Alicia durante la formación. Sin embargo, Alicia rechaza rotundamente que Carlos la llame 'hermano', marcando una tensión entre ellos justo antes de que el programa comience.