Carlos enfrenta la duda sobre la verdadera identidad de su hermana tras la ausencia del colgante familiar de jade y el emblema que debería tener. Su madre evita dar respuestas claras, diciendo que perdió el colgante, lo que genera sospechas en Carlos sobre un posible engaño. Recordando que la doctora mencionó un lunar rojo en el hombro de su hermana al nacer, Carlos se aferra a esos signos como única esperanza para confirmar su vínculo familiar. El episodio termina con Carlos decidido a descubrir la verdad oculta tras estas señales contradictorias.