Sofía regresa a casa con sus cinco hijos después de seis años sin contacto con Fernando, su esposo ausente. Él los recibe con desconfianza y rechazo, mientras familiares presionan a Sofía para que acepte dejar a los niños para asegurar la herencia del abuelo. Sofía intenta mediar y apelar a la comprensión, pero Fernando duda de la paternidad de los niños. Para aclararlo, promete realizar pruebas de ADN que podrían anunciarse en el banquete del cumpleaños de Don Martínez al día siguiente, dejando la tensión en el aire y la verdad por revelar.