Fernando niega ser el padre de cinco niños mientras enfrenta la insistencia de Sofía, quien afirma que son suyos, recordándole un encuentro hace seis años en la habitación 6203. A pesar de que aún no hay resultados de ADN, Fernando se mantiene firme en que no puede ser el padre debido a su conocimiento de la condición física de Sofía, que supuestamente le impide tener hijos. La confrontación se intensifica cuando Sofía le reclama por no querer aceptar la paternidad y cuestiona si realmente odia tanto a sus hijos. El episodio cierra con la duda latente sobre la verdad y la inminente revelación del ADN.