En este episodio, Alejandro confronta a Carolina cuestionando sus relaciones con inversionistas y mecenas, amenazándola con controlar su carrera y arruinarla si no se somete a sus condiciones. Propone una fiesta para limpiar su nombre ante la prensa, pero Carolina se mantiene firme, diciéndole que puede esperar los meses restantes de su contrato. Alejandro advierte que hará su vida difícil durante ese tiempo, desafiando su talento más allá de la actuación. El episodio termina con Carolina enfrentando esta presión directa, sin aún saber cómo manejará las consecuencias que se avecinan.