Carolina invita a café y pastel tras el bloqueo de la tarjeta de su empresa, pero se enfrenta a insultos y acoso de un grupo que intenta expulsarla. Un abogado, identificado como Quiroga, interviene y amenaza con acciones legales contra los agresores si no se retiran. Más tarde, un hombre llamado Andrés recibe confesiones de afecto mientras Carolina lidia con síntomas de enfermedad. El episodio concluye con Carolina exigiendo una respuesta a Andrés, dejando en suspenso su relación y las consecuencias del conflicto legal iniciado.