Césa lucha con la difícil realidad tras la muerte de su hermana, apuñalada por el hermano de Rafael, quien salvó a Césa y a Luni durante un deslave. A pesar del rencor hacia Rafael, ellas dependen de él para sobrevivir. Cuando Xime y Luni quedan heridas, un desconocido ofrece ayuda económica, aunque dudan de su confianza. Césa enfrenta presiones para firmar un documento que evitaría una apelación legal contra Rafael, mientras lidia con la culpa y la exigencia de justicia. Al final, Césa decide no dejar que la muerte de su hermana sea en vano, marcando un giro decisivo en el conflicto.