Tras despertar, un médico informa que el brazo de un hombre está gravemente dañado y podría requerir amputación si no recupera sensibilidad en tres días, culpando la demora en atención. Mientras lidia con este diagnóstico, recibe la noticia de la muerte repentina de su abuela, causada por el shock tras la filtración de un video de su disculpa pública. Además, enfrenta una conciliación legal para liberar a su hermano y una tensión familiar creciente por el impacto de estos eventos. La abuela deja una misteriosa caja de música que promete resolver injusticias, lanzando una nueva incertidumbre al final.