Luna enfrenta una exigencia urgente: debe disculparse públicamente con León, el hermano de Rafa, y renunciar a acciones legales, para evitar represalias contra su abuela, la última familia que le queda tras la muerte de Feli. Ximena y otra persona le advierten que, si no cumple, sufrirán consecuencias severas. Luna lucha con la presión y las amenazas, incluida la del hombre que siempre la ha protegido, quien le ofrece dos opciones para resolver el conflicto. Finalmente, Luna acepta ir a la rueda de prensa, consciente de que deberá enfrentar las consecuencias y recuperar su lugar perdido.