Ricardo Pérez, un alto directivo, intenta captar la atención del poderoso Mateo Ortiz para establecer una alianza empresarial. Sin embargo, Mateo lo rechaza bruscamente, dejando claro que el grupo Ortiz controla la mayoría de las acciones del conglomerado Galaxia y que, con solo una orden suya, Galaxia puede desaparecer. En el ambiente tenso, Mateo se muestra arrogante y despectivo frente a Ricardo y sus acompañantes. El episodio termina con la presentación de dos hermanos de Mateo, dejando abierta la tensión sobre el futuro de la relación empresarial y el verdadero poder detrás del grupo Ortiz.