Carla descubre que su hermano Domingo ha comprado varios diamantes para Nuria, causando celos y confrontación entre ellas. Carla reprocha a Nuria y acusa a Owen, prometido de Nuria, de no poder darle un regalo igual. La situación se agrava cuando Carla acusa a Nuria de manipular a sus hermanos como venganza personal. En medio del conflicto familiar, su madre propone dejar a Nuria sin nada, planificando usar la enfermedad de Domingo para que firme un testamento que transfiera toda la herencia a Carla, anticipando así una disputa económica decisiva.