Isabella se prepara nerviosa para la llegada del nuevo presidente de la empresa, sin recordar que es Ismael, su exnovio. Mientras atiende a su perro Lucky y recibe la noticia por teléfono, se apresura a arreglarse para enfrentar a su jefe estricto y frío, responsable de poner orden en la compañía. Al recibir a Ismael, Isabella queda impactada al verlo de nuevo, enfrentando la difícil situación de tener que trabajar bajo su mando. El episodio termina con la incertidumbre de cómo manejará esta inesperada y tensa confrontación laboral y personal.