Ismael enfrenta la difícil realidad de que su ex pareja ya tiene a otro hombre mientras lidia con la presión de su nuevo trabajo como jefe. Cuando una asistente toca la pulsera de su novio y se muestra emocional, Ismael la reprende con dureza, revelando su límite para la debilidad en el ambiente laboral. En el trabajo, Ismael es blanco de burlas y acoso por parte de un compañero, Reyes, quien insinúa la relación íntima entre Ismael y la asistente. La confrontación escala hasta que Ismael defiende firmemente a la mujer, revelando que es su novia, poniendo en riesgo un trato importante y dejando abierta la reacción del resto del equipo.