En la ceremonia de boda, la madre de la novia presenta una lujosa lista de regalos: un carro de lujo, una casa en el centro y diez millones de dólares, mostrando el alto estatus de su familia. Luego, cuestiona al novio Kazuma, de orígenes humildes, presionándolo para que iguale la generosidad. Kazuma admite que no tiene preparados regalos y enfrenta el reproche público de la familia de Yuki. La tensión crece mientras todos esperan su explicación, dejando en incertidumbre cómo manejará su posición en la boda y la relación con Yuki.