Un hombre confronta a otro que admite haber devorado a cinco mujeres por diversión, pero se muestra arrepentido y suplica ser perdonado. Para redimirse, ofrece un dispositivo que detecta entes como pago y propone trabajar para el primero. Sin embargo, el hombre rechazado es desestimado por su apariencia y utilidad limitada, siendo aceptado solo como bono adicional en un trato relacionado con una compensación económica. Al final, surge una inesperada solicitud de pago, dejando abierta la negociación sobre cuánto dinero recibirá realmente.