Un traficante de personas llega con la intención de capturar y vender a los niños Eli y Meli, lo que genera alarma en ellos y otro hombre llamado Rulo. Ellos planean escapar durante la noche mientras la mujer, aparentemente una madrastra, parece mostrar una actitud distinta al arropar a uno de los niños. Sin embargo, la desconfianza persiste, y Rulo está decidido a no permitir que se lleven a los niños. El episodio termina con la tensión al máximo, dejando en duda las verdaderas intenciones de la mujer y la seguridad de Eli y Meli en la noche venidera.