Ana confronta a Silvia exigiendo saber dónde está Pedro, su esposo, porque su hija Mía sufrió un accidente grave y solo él puede salvarla. Silvia se niega a revelar su paradero y sugiere que si Mía muere, Ana dejará de molestar a Pedro. La situación se complica cuando Ana recibe la noticia de que Mía falleció tras perder el tiempo crucial para recibir ayuda. El episodio termina con Ana devastada y enfrentando la realidad, sin saber dónde encontrar a Pedro en este momento crucial.