En este episodio, una mujer adoptada descubre que su familia adoptiva solo la tomó para casarla con Paulo Luján, y ahora que la verdadera hija, Camila Muñoz, ha regresado, la presionan para que se divorcie ofreciéndole dinero como compensación. A pesar de la oferta y el desprecio hacia ella, la mujer confiesa que ama a Paulo y decide cumplir con el divorcio en un mes. Mientras tanto, la tensión crece con la llegada inminente de Paulo, dejando en el aire cómo afrontará la protagonista la inminente separación y la intimidación de su familia adoptiva.