En este episodio, Yolanda regresa de la casa de sus padres con un cambio radical en su actitud, habiendo consumido una gran cantidad de comida y alcohol. Rosa, una empleada, informa al esposo sobre el estado de Yolanda, quien está completamente ebria y desafiando las expectativas de cuidar su figura. Mientras Yolanda se muestra desinhibida y frustrada, comenta que dado que se van a divorciar, no tiene sentido mantener ciertas apariencias. El episodio termina con Rosa preocupada y decidido a llamar al doctor para ayudar a Yolanda con su borrachera, dejando en suspenso la próxima reacción del esposo y la relación de la pareja.