En este episodio, un hombre afecta por un problema en los ojos recibe la inesperada promesa de una mujer llamada Rocío, quien asegura que puede curarlos. Ella examina sus ojos y descubre una capa de vapor turbio que puede limpiar con un método propio en 30 minutos. Para llevar a cabo su tratamiento, Rocío insiste en que él se quite la ropa, lo que sorprende y desconcierta al hombre. El episodio termina con esta petición, dejando en suspenso la siguiente acción y las verdaderas intenciones de Rocío.