Rocío enfrenta críticas por su inminente matrimonio con un hombre ciego, mientras otra mujer intenta impedir la boda para casarse ella misma con el rico. La tensión crece cuando se revela que Rocío solo desea casarse para poder dormir con su prometido, lo que provoca el desprecio de quienes la rodean, calificándola de vulgar. A pesar de las amenazas y juicios, Rocío mantiene su decisión firme, pero la situación amenaza con escalar cuando alguien cerca del hombre ciego interviene, dejando el desenlace abierto a lo que sucederá en la boda.