Ambar se enfrenta a una autoridad divina que le ordena regresar al mundo y reencarnar, advirtiéndole que retrasar salvar al mundo la haría culpable de un desastre. Ella cuestiona la justicia de los dioses tras la masacre de los Guzmán y sufre desprecio de Gael y otro hombre que la consideran un obstáculo para sus propios planes. Mientras Ambar despierta debilitada, recibe fragmentos del alma de sus padres, ofreciendo la esperanza de que puedan reencarnar. Sin embargo, la tensión crece y queda en suspenso si esta acción será suficiente para alcanzar justicia y cambiar su destino.