Alba se enfrenta al rechazo de su familia, especialmente de Marcelo y Cecilia, quienes la humillan mientras Ceci se encuentra enferma y necesita atención médica urgente. Derrotada, Alba recibe un mensaje inesperado: ha sufrido un paro cardíaco provocado por la frustración y es transportada dentro de una novela en la que su misión es suicidarse tras ser maltratada, para que Marcelo se arrepienta. Inicialmente rechaza la tarea, pero ante la amenaza de autodestrucción del sistema, acepta cumplir la misión, decidida a lograrlo a su manera y reclamar una recompensa millonaria. La llegada de Marcelo activa el próximo nodo de conflicto, poniendo en marcha la siguiente fase de su plan.