Alba despierta confundida en su apartamento tras una situación crítica en la que estuvo al borde de ser eliminada. Una voz informa que el índice de arrepentimiento de Marcelo, quien parecía ser una amenaza directa, ha caído al 1%, lo que le salvó la vida a Alba. A pesar del alivio momentáneo, la peligrosa caída al límite marca un punto decisivo. Mientras trata de recuperar la normalidad, Alba debe prepararse para lo que viene, ya que la amenaza aún no desaparece. El episodio termina con una invitación a desayunar, dejando en suspenso las acciones futuras.