Santiago desafía a Javier, un recluta del escuadrón élite, proponiendo una apuesta arriesgada: si pierde, entregará su lugar en el escuadrón; si gana, Javier deberá arrodillarse y llamarlo papá. Los presentes dudan de Santiago, pues su poder es inferior a cien, mientras que Javier ostenta más de setecientos, situándolo en el top diez de la ciudad. Sin embargo, durante el enfrentamiento, Santiago sorprende al derrotar a Javier de un solo golpe, dejando asombrados a todos y poniendo en jaque el futuro del escuadrón y la apuesta propuesta.